Esmeralda Banacloy Martínez

Fisioterapeuta

Autora de: Libro Diatermia Capacitiva y Resistiva y Cursos Online de Therapy Global Solutions

¿QUÉ EQUIPO DE RADIOFRECUENCIA – DIATERMIA ESTÉTICA COMPRAR?

A la hora de adquirir un equipo de radiofrecuencia estética es muy comprensible que nos surjan infinidad de dudas, y nos cueste decidir cuál es el que más se adapta a nuestras necesidades, tiene las mejores prestaciones y una buena relación calidad precio. No es extraño que un comercial te diga que su equipo de radiofrecuencia estética es el mejor, incluso que sólo el suyo es bueno.

Es comprensible, ya que sus intereses y los nuestros suelen diferir, y por desgracia los precios de los equipos tienden a estar un tanto hinchados, ya que el margen de beneficios y la comisión de venta que corresponde a un equipo caro es mayor.

¿Son los equipos más caros de radiofrecuencia también los mejores? Por mi experiencia no suelen corresponderse precio y calidad de los equipos, en algunos casos sí, pero no es lo común. El Marketing juega a eso de: “si es caro seguro que es mejor”.

Existen una serie de condiciones esenciales que debe cumplir un equipo de radiofrecuencia estética para poder catalogarlo como “de buena calidad”, entre ellas cabe destacar:

  • Que el equipo de radiofrecuencia / diatermia tenga obligatoriamente un CE sanitario. El nuevo Reglamento Europeo que afecta al sector estético (Reglamento UE 2017/745) establece una serie de normas de obligado cumplimiento, haciendo que mucha de la aparatología electroestética que se viene utilizando en los salones de estética pase a ser producto sanitario. La normativa del Parlamento Europeo y del Consejo se orienta hacia que los centros estéticos que vayan a adquirir un equipo electroestético nuevo (HIFU, ondas de choque, cavitación, luz pulsada intensa, láseres y por supuesto radiofrecuencia) deben asegurarse de que en el etiquetado del equipo aparece el marcador CE de producto sanitario emitido por un organismo certificado. A diferencia del CE convencional, este debe de tener el CE y 4 números, correspondientes al organismo notificado. El hecho de que el equipo disponga del certificado sanitario garantiza que ha superado con éxito unos requisitos muy exhaustivos, que cumple con todas las leyes adecuadas y las necesidades del cliente.

Por todo ello se entiende que superan en mucho a los antiguos equipos de electroestética, y aportan una mayor garantía tanto en su uso como en sus resultados.

  • Que, a ser posible, sea un equipo multifrecuencia. La radiofrecuencia / diatermia  es una técnica de electroterapia que se caracteriza por trabajar con una frecuencia de corriente entre 300 Kilohertzios y 1200 Kilohertzios. Cualquier equipo que opere en esa banda de frecuencias se considera diatermia / radiofrecuencia. Los resultados de todos los estudios que se han realizado con equipos de radiofrecuencia que operen a cualquier frecuencia en ese ancho de banda son extrapolables al resto. La frecuencia nos indica sólo a qué profundidad será más eficaz una aplicación, por ejemplo: a 1 MHZ el efecto se concentra en la superficie a nivel de la piel, a 0.7 MHz se verá más afectado el tejido graso y la musculatura, y si trabajamos con una frecuencia de 0.4 MHz se alcanza con mayor eficacia tejidos más profundos, por ejemplo, tejido óseo, planos musculares muy profundos, órganos internos, etc.  No existe una mística de las frecuencias, no hay una frecuencia que sea la mejor o se obtengan mejores resultados que con otras. Lo que define su eficacia es: a mayor frecuencia de corriente electromagnética menor penetración de esta, o lo que es lo mismo, los cambios fisiológicos se producirán a un nivel más superficial y es en esos tejidos dónde obtendremos los beneficios buscados. Por el contrario, si programamos el equipo con una frecuencia menor o más baja, los efectos positivos de la corriente se producirán en los tejidos que se encuentren a una mayor profundidad. Por todo ello, lo que recomendamos es que con similares características técnicas (en cuanto a potencia y prestaciones se refiere) se debería elegir siempre un equipo con la posibilidad de trabajar con varias frecuencias, en lugar de aquellos que sólo dispongan de una, ya que esto aumenta las posibilidades de obtener mejores y más rápidos resultados.
  • Que tenga la modalidad capacitiva y resistiva. Los equipos de radiofrecuencia antiguos sólo disponían de una de las dos modalidades, bien capacitiva o resistiva. Los estudios demuestran que en función de los resultados que pretendamos obtener, y el tipo de tejido a tratar es mejor utilizar una u otra modalidad y en ocasiones una combinación de ambas.

En general, la piel al ser un tejido rico en agua y estar bastante vascularizado responderá rápidamente ante la corriente diatérmica capacitiva, al elevar su temperatura y estimular los fibroblastos, con la finalidad de lograr un aumento en la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico. A su vez el aumento del metabolismo celular acelerará los procesos de regeneración tisular mejorando notablemente el aspecto y calidad de la piel.

Por el contrario, cuando nos encontramos con un paciente que presenta una piel muy madura y deshidratada, o bien queremos tratar problemas importantes de flacidez, adiposidad localizada o celulitis fibrosada, lo recomendable es comenzar con la aplicación de la modalidad resistiva, que obtendrá resultados más rápidos es este tipo de tejidos poco hidratados y mal vascularizados.

Por otra parte, y también muy importante, hemos de tener presente que si nuestro nuevo equipo de radiofrecuencia estética sólo dispone de electrodos del tipo bipolar, tripolar o tetrapolar su capacidad de penetración será muy limitada, por lo tanto, sus efectos serán superficiales. Para que obtengamos resultados a niveles más profundos (grasa, fascia y músculo), además de poder trabajar con frecuencias más bajas, los electrodos deben ser monopolares, es decir que en el manípulo tenga el electrodo capacitivo o el resistivo y además dispongamos de una placa pasiva, neutra o de retorno, que aplicaremos en contacto directo con la piel del paciente. De esta forma nos aseguramos de que la corriente atravesará las distintas capas tisulares y obtendremos resultados también en profundidad y no sólo en las capas superficiales de la dermis.

  • Otras características interesantes que conviene que tenga nuestro nuevo equipo de radiofrecuencia estética, y que trataremos con mayor profundidad en un próximo artículo son: control dinámico de impedancia (para evitar quemaduras), posibilidad de realizar un calibrado del equipo, que se adapte a la resistencia específica de la piel del paciente que estamos tratando. Hemos de tener en cuenta que la resistencia eléctrica de la piel varía en los seres humanos entre 1500 y 4500 Ohmios), los equipos que vienen de fábrica con una calibración estándar y no permiten ajustarla, pueden generar molestias, sensaciones raras y desagradables a personas con resistencias eléctricas de la piel que se alejan de la que tiene fijada por defecto el equipo en cuestión, programa con sistema de emisión pulsada de la corriente que nos permita trabajar con potencias elevadas sin que resulten molestas al paciente, programa atérmico para tratar postoperatorios, programa de termoforesis para realizar mesoterapia virtual, electrodos diatérmicos automáticos que faciliten y potencien el efecto de los ejercicios de fortalecimiento muscular durante la recuperación de casos de flacidez e hipotonía ,electrodos miofasciales para acelerar y maximizar los resultados en los casos de flacidez, adiposidad y celulitis muy acusada, etc.

Hay que ir con cuidado cuando el distribuidor o el comercial nos dicen que su equipo no tiene ninguno de esos programas, ni siquiera posibilidades de expansión. Se explican diciendo que “el suyo es el mejor” (y de paso justifican un precio bastante elevado). Cuando alguien hace de su carencia virtud, es decir que nos presentan equipos que les faltan muchos de los avances que ya tienen la mayoría, nos están intentando vender un equipo anticuado y con pocas prestaciones.

Muchos comerciales se aprovechan de que las personas que adquieren un equipo de radiofrecuencia no tienen conocimientos muy extensos de física, en caso contrario se ahorrarían mucho dinero y podrían rebatir con comodidad premisas tales como:

  • Sólo este equipo funciona, sólo este tiene estudios y el resto no.
  • Todos los equipos de radiofrecuencia estética existentes en el mercado con CE y certificación sanitaria han demostrado su eficacia, todos. De otro modo, no habrían superado con éxito todas las pruebas a las que les somete el organismo notificado y no dispondrían del correspondiente certificado. Hoy en día existen multitud de estudios de evidencia científica, que prueban la eficacia de estos equipos sanitarios de Radiofrecuencia estética.

  • Mi frecuencia es la mejor, y la única que produce los verdaderos efectos de la diatermia. Las otras pueden llegar a ser incluso perjudiciales para el paciente.
  • Una frecuencia es solo eso: por definición el número de veces que se produce una onda electromagnética por segundo. Entre 300KHz y 1200KH se considera que estamos dentro del rango de la radiofrecuencia o diatermia, y dicho suministro de energía en el cuerpo humano producirá una aceleración de las respuestas metabólicas tisulares, a mayor o menor profundidad en función de la frecuencia aplicada. Existe una ínfima diferencia en cuanto a la profundidad alcanzada y resultado que puede obtenerse con un equipo de Diatermia que trabaje a 0.45 MHz y otro que trabaje a 0.50 MHz. Si vamos a adquirir un equipo de radiofrecuencia estética con multifrecuencia, es mejor que disponga bandas que se encuentren más separadas entre sí, y que al menos tenga de dos a tres frecuencias programables, una baja, una intermedia y un alta.

  • Nosotros hemos inventado la Radiofrecuencia, o la Diatermia o la Tecar.
  • Fue Richard Von Zeynek, Catedrático de Química de la Universidad de Praga el que desarrolla el primer equipo de Radiofrecuencia en 1904, y ya en 1908 publica los primeros resultados que prueban la eficacia de esta técnica.

Tras más de 30 años de experiencia práctica en el manejo de esta tecnología y estar permanentemente en contacto con muchísimos profesionales, tanto del mundo de la salud como de la estética, sabemos que tan importante  es adquirir un buen equipo de radiofrecuencia / diatermia como el servicio postventa, que esté a nuestra disposición para subsanar cualquier anomalía que pueda producirse, y nos aporte la formación y el asesoramiento necesario para poder sacarle el máximo rendimiento a nuestro equipo.

Nosotros somos asesores y formadores de Radiofrecuencia estética y Diatermia dermatofuncional, como puedes ver en nuestro sitio web aparecen algunos de los equipos que nos han encargado cursos online de formación, pero no somos vendedores.

Con respecto al precio existen muchos equipos de radiofrecuencia / diatermia estética de calidad y con certificado sanitario entre 7.000 y 15.000 euros, no es preciso gastar más, para en muchas ocasiones tener menos calidad y/o prestaciones.

Nuestro consejo es que tengas en cuenta las recomendaciones que hemos expuesto, y que te formes e informes antes de comprarlo, ya que de esta forma podrás hacerlo con un mayor criterio.

Tienes nuestro contacto si quieres consultar cualquier característica, o si deseas realizar una comparación entre dos equipos que hayas visto, para valorar qué se ajusta más a lo que tu necesitas.

Somos especialistas en Diatermia-Radiofrecuencia-Tecarterapia. Si quieres asesoramiento en equipos o formación contacta con nosotros. Esmeralda Banacloy Fisioterapeuta: 677.47.20.37