Esmeralda Banacloy
Fisioterapeuta.
Autora de los libros:
DIATERMIA / TECARTERAPIA EN FISIOTERAPIA: QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE
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- ¿Qué es la diatermia o tecarterapia?
- Comprendiendo la diatermia: más allá del calor.
- Beneficios terapéuticos.
- ¿Qué patologías se pueden tratar con diatermia
- ¿Se puede combinar con otros tratamientos de fisioterapia?
- ¿Puede llegar a evitar una cirugía?
- Diatermia en el postoperatorio, un GRAN ALIADO.
- ¿Cuánto dura una sesión de diatermia?
- ¿Qué siente el paciente? ¿Cuántas sesiones necesita?
- La diatermia y estilo de vida son claves para una recuperación óptima.
- ¿Se puede usar aunque no haya dolor?
- ¿Se puede hacer ejercicio durante el tratamiento?
- CONTRAINDICACIONES importantes
- La diatermia / tecarterapia me ofrece lo que siempre he buscado como fisioterapeuta.
¿QUÉ ES LA DIATERMIA O TECARTERAPIA?
La diatermia terapéutica, también conocida como tecarterapia, se ha consolidado en los últimos años como una de las herramientas más potentes y versátiles dentro de la fisioterapia moderna. Su capacidad para actuar en los tejidos biológicos mediante la aplicación de energía de alta frecuencia para generar un calentamiento, de manera no invasiva y segura, sin generar contracción muscular ni efectos secundarios indeseados, cuando se usa adecuadamente, la convierte en una opción de primera línea en el tratamiento de un amplio abanico de patologías musculoesqueléticas, dermatológicas, neurológicas y del suelo pélvico.

La diatermia es una herramienta potente, segura y versátil dentro de la fisioterapia contemporánea. Representa mucho más que un tratamiento de calor profundo. Trabaja a nivel celular, vascular, nervioso y metabólico, adaptándose a las necesidades específicas del paciente mediante un enfoque integral. Es una estrategia de neuromodulación, regeneración tisular y restauración del equilibrio biológico, que se adapta a cada paciente y cada tejido. Su eficacia radica en la combinación precisa de energía, información y percepción. No trata únicamente los síntomas, sino que actúa en la medida de lo posible sobre la raíz del problema, siempre que se utilice bajo la guía de un fisioterapeuta cualificado.
Cuando se emplea de forma inteligente, dentro de un plan de tratamiento global, puede cambiar radicalmente el pronóstico de numerosas patologías. Al aplicarla con criterio, experiencia y personalización, la diatermia se convierte en una poderosa aliada para devolver al cuerpo su capacidad natural de autorregeneración.
En este artículo exploraremos, desde un enfoque científico y clínico, cómo funciona la diatermia, qué beneficios ofrece, en qué casos se utiliza y qué papel puede jugar tanto en la prevención como en la recuperación funcional.
COMPRENDIENDO LA DIATERMIA: MÁS ALLÁ DEL CALOR
La diatermia/tecarterapia no es simplemente una forma de termoterapia profunda. Es una tecnología basada en la transferencia de corriente de alta frecuencia, que produce un aumento controlado de la temperatura de los tejidos tratados. Este calentamiento no es externo ni superficial, sino generado en el interior del cuerpo.
Una de las claves fundamentales es entender que la frecuencia está relacionada con la profundidad a la que se produce el efecto terapéutico. Según los principios físicos, a mayor frecuencia, menor penetración, debido al aumento de la resistencia que ofrecen los tejidos. Así, las frecuencias más bajas (entre 300–500 kHz) tienen mayor capacidad de alcanzar tejidos profundos de forma más confortable; las medias (entre 600–900 kHz) se sitúan en planos intermedios, y las más altas (entre 1000–1200 kHz) actúan preferentemente sobre estructuras más superficiales.
A nivel técnico, distinguimos dos modos principales de aplicación:

Capacitivo, ideal para tejidos hidratados, como los músculos, edemas, mucosas o zonas inflamadas.
Resistivo, más indicado para estructuras con baja conductividad, como ligamentos, tendones, nervios o huesos.
Esta distinción no implica que uno sea superficial y otro profundo, como erróneamente se ha difundido. Ambas modalidades pueden alcanzar diferentes profundidades dependiendo del tejido tratado y la frecuencia utilizada.
BENEFICIOS TERAPÉUTICOS
Lo verdaderamente fascinante de la diatermia/tecarterapia es su efecto bioestimulante y regenerador. Al aplicar energía en un tejido lesionado o disfuncional, no solo se obtiene una mejora sintomática, sino que se desencadenan respuestas celulares que restauran el equilibrio perdido.
Entre sus principales beneficios destacan:
Reducción del dolor mediante neuromodulación, es decir, modificando las señales que el sistema nervioso central interpreta como dolorosas.
Disminución de la inflamación y el edema, lo cual incide directamente en la reducción del dolor.
Mejora del flujo sanguíneo y linfático, favoreciendo el drenaje de catabolitos y el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos tratados.
Aumento de la producción de ATP, activación mitocondrial y estimulación de la bomba sodio-potasio, lo que mejora la regeneración celular.
Activación de fibroblastos para la renovación del colágeno, elastina y fibronectina, cuando se alcanza una temperatura intensa, pero no dolorosa. Fundamental en la recuperación de tejidos conectivos.
Mejora del trofismo muscular, lo cual favorece el tratamiento de musculatura hipotónica.
Disminución de la contractura o tensión muscular.
Lo esencial aquí es alcanzar una temperatura suficiente para se pongan en marcha los mecanismos de recuperación fisiológicos del cuerpo. El paciente puede llegar a percibir un aumento muy sutil de la temperatura o un calor intenso; pero nunca molesto. La clave no está en la potencia que se aplica con el equipo, sino en la respuesta subjetiva del paciente, que actúa como regulador fisiológico del proceso. Cuando aplicamos esta tecnología no cabe aquello de “más es mejor”. Hay tratamientos que requiere trabajar con poca intensidad/potencia para incrementar levemente la temperatura (lo que se denomina un tratamiento atérmico o subtérmico) y en otros casos necesitaremos que el paciente perciba un leve incremento térmico, en lesiones subagudas/circulatorias, o francamente térmico, cuando el proceso está muy cronificado y se precisa de una reagudización. Cada caso habrá que valorarlo de forma individual para adaptarlo a las necesidades y características del paciente y el estado y síntomas de la patología a tratar.
¿QUÉ PATOLOGÍAS SE PUEDEN TRATAR CON DIATERMIA?
Gracias a su versatilidad, la diatermia/tecarterapia puede aplicarse con éxito en una gran variedad de situaciones clínicas:
Alteraciones musculares: roturas fibrilares, distensiones, contracturas, sobrecargas, dolor miofascial trigger point, bruxismo…
Tendinopatías tanto agudas como crónicas: Aquiles, rotuliana, cuadricipital, manguito rotador, epicondilitis, De Quervain...
Bursitis, fascitis plantar, periostitis tibial.
Lumbalgias, cervicalgias, dorsalgias.

Radiculopatías: ciatalgia, cruralgia, atrapamiento del túnel carpiano, neuropatía del pudendo, parálisis de Bell, neuropatía del trigémino …
Edemas óseos, fisuras, metatarsalgias.
Patología articular como, por ejemplo, la gonartrosis, artritis reumatoide, rizartrosis, capsulitis adhesiva, rigideces articulares, alteraciones de la ATM.
Pie diabético, gota.
Tratamientos dermatofuncionales como, por ejemplo, flacidez, arrugas, lipedema, cicatrices, fibrosis, adherencias, linfedema, escaras, psoriasis, celulitis, pre y postoperatorio estético y plástico, alopecia…

Disfunciones del suelo pélvico, tanto en hombres como en mujeres, incluyendo incontinencia, dolor pélvico crónico, prolapsos, cicatrices de cesárea, episiotomía, diástasis abdominal, pubalgia, y procesos postquirúrgicos de próstata, histerectomía o partos complicados.

Aplicaciones neurológicas en el contexto de hipertonía, espasticidad o rehabilitación post-ictus, bajo el enfoque de Neurodiatermia®.
¿SE PUEDE COMBINAR CON OTROS TRATAMIENTOS DE FISIOTERAPIA?
Uno de los grandes valores añadidos de la diatermia/tecarterapia es su capacidad de combinarse eficazmente con otras técnicas fisioterapéuticas, potenciando sus efectos. Se puede utilizar antes, durante o después de la aplicación de terapia manual, ejercicios terapéuticos, punción seca, EPI, neuromodulación, reeducación funcional, o incluso dentro de un abordaje multidisciplinar pre y postoperatorio.

Además, algunos equipos de diatermia/tecarterapia permiten aplicar la corriente mientras el paciente realiza ejercicios de reeducación funcional favoreciendo una integración inmediata entre estímulo fisiológico y respuesta motora. La sinergia entre técnicas optimiza la respuesta del sistema nervioso y acelera la regeneración.
¿PUEDE LLEGAR A EVITAR UNA CIRUGÍA?
En muchos casos, sí. Cuando la diatermia se utiliza de forma precoz, personalizada y sostenida, puede evitar la necesidad de una intervención quirúrgica en afecciones degenerativas o inflamatorias crónicas, como artrosis leve o moderada, tendinopatías, capsulitis, lesiones de menisco sin rotura total o hernias discales con dolor, pero sin déficit neurológico severo, prolapsos grado I y II, diástasis de menos de 5 centímetros. El secreto está en reducir la entropía del tejido afectado y restablecer su funcionalidad natural, como plantea la Neurodiatermia®.
DIATERMIA EN EL POSTOPERATORIO, UN GRAN ALIADO
Lejos de estar contraindicada, la diatermia resulta de gran utilidad tanto en el preoperatorio como en fases tempranas del postoperatorio. Siempre con la debida cautela y respetando la evolución del proceso, puede:
Disminuir el dolor y el edema postquirúrgico.

Acelerar la cicatrización y regeneración tisular.
Evitar adherencias, rigidez y retracciones.
Mejorar la movilidad articular y la recuperación funcional.
¿CUÁNTO DURA UNA SESIÓN DE DIATERMIA?

Depende del objetivo terapéutico, pero generalmente entre 20 y 40 minutos. Se ajusta según:
La extensión del área por tratar.
Modalidad capacitiva, resistiva o combinación de ambas.
Estado del tejido.
Tolerancia térmica del paciente.
¿QUÉ SIENTE EL PACIENTE? ¿CUÁNTAS SESIONES NECESITA?
La experiencia debe ser agradable, con sensación térmica progresiva. Nunca debe doler. El calor puede llegar a ser percibido claramente; pero sin resultar molesto. Si hay dolor o sensación de presión dolorosa, es señal de una aplicación inadecuada, trabajar con demasiada potencia o una disfunción adaptativa. La percepción subjetiva del paciente es la mejor guía para regular la intensidad, más importante que el porcentaje de potencia del equipo. En algunos casos, esta percepción puede que no sea correcta (debida a alteraciones sensitivas del paciente o psicológicas), en estos casos tendremos que comprobar el aumento de temperatura valiéndonos de termómetros de infrarrojos, sensores térmicos en los manípulos o en los electrodos del equipo, información del display o palpando la zona.
La cantidad de sesiones varía según el tipo de lesión, su cronicidad, las características individuales de cada paciente, la evolución del tratamiento y el objetivo terapéutico. La evolución es individual; pero en general:
Procesos agudos: entre 3 y 5 sesiones.
Patologías crónicas: entre 8 y 15 sesiones, combinadas con terapia manual, ejercicios y otros abordajes.
LA DIATERMIA Y ESTILO DE VIDA SON CLAVES PARA UNA RECUPERACIÓN ÓPTIMA
El tratamiento con diatermia/tecarterapia no sustituye el autocuidado. Para potenciar sus efectos, el paciente debe:
Mantener una hidratación adecuada, fundamental antes de acudir a la sesión de diatermia.
Mantener una higiene postural adecuada.
Realizar los ejercicios indicados por su fisioterapeuta.
Evitar el sobreuso de la zona tratada.
Descansar lo suficiente y, si es necesario, revisar el uso de analgésicos y antiinflamatorios.
No hay contraindicación absoluta para tomar medicamentos durante el tratamiento, aunque es recomendable ajustar o reducir su uso progresivamente según evolución clínica. En casos de uso crónico, conviene revisarlo con el médico. No hay evidencia de que interfieran directamente con la acción de la diatermia, pero puede enmascarar síntomas importantes.
¿SE PUEDE USAR, AUNQUE NO HAYA DOLOR?
Sí. La diatermia también puede aplicarse como herramienta de prevención, mantenimiento funcional y mejora del rendimiento físico, especialmente en deportistas, personas con historial de lesiones, adultos mayores o aquellos con disfunciones posturales.

¿SE PUEDE HACER EJERCICIO DURANTE EL TRATAMIENTO?
Sí, especialmente en la fase subaguda o crónica, donde el movimiento facilita la distribución energética y mejora el efecto terapéutico. En algunos equipos incluso se puede aplicar en modo automático/ manos libres mientras el paciente realiza ejercicios guiados. Será el fisioterapeuta el que le dará las pautas oportunas a cada paciente.
CONTRAINDICACIONES IMPORTANTES
A pesar de ser una técnica segura, existen algunas contraindicaciones absolutas:
Embarazo.
Presencia de marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados.
Tumores activos.
Procesos infecciosos, fiebre.
Menores de 14 años
También hay contraindicaciones relativas, en las que no está prohibido el uso de la diatermia/tecarterapia; pero si hay que tener unos cuidados especiales a la hora de aplicarla como, por ejemplo, implantes metálicos en la zona de tratamiento, anemia, problemas de coagulación, alteraciones de la sensibilidad térmica y/o dolorosa, tromboflebitis...
Después de más de treinta años dedicándome a la fisioterapia, puedo decir con total convicción que incorporar la diatermia/tecarterapia a mi práctica clínica ha sido uno de los grandes aciertos de mi carrera. Esta tecnología no solo me ha permitido tratar más patologías con mayor eficacia, sino que ha revolucionado mi manera de acompañar al paciente en su proceso de recuperación.
LA DIATERMIA ME OFRECE LO QUE SIEMPRE HE BUSCADO COMO FISIOTERAPEUTA
- Acelerar los tiempos de recuperación
- Reducir el dolor y la inflamación sin necesidad de fármacos
- Y todo ello mediante una técnica no invasiva, segura y agradable para el paciente.
Lo que más me entusiasma es que no sustituye lo que ya sé: al contrario, potencia mi arsenal terapéutico. Aporta un salto cualitativo y cuantitativo en los resultados clínicos.
Desde que trabajo con diatermia:
- Obtengo mejores resultados en menos tiempo
- Trato lesiones agudas y crónicas con mayor confianza
- Y mis pacientes salen de la sesión aliviados y agradecidos
Si todavía no la has probado, te animo a que la descubras sin prejuicios y con mente abierta. No es solo una máquina: es una forma de trabajar más inteligente, eficiente y respetuosa con el cuerpo.
La fisioterapia evoluciona, y con herramientas como la diatermia y una buena formación, estamos cada vez más cerca de lo que siempre hemos soñado: ayudar mejor, en menos tiempo y con más calidad de vida para todos.
*Es importante recordar que esta información es solo para fines informativos y no debe considerarse como un sustituto del consejo médico profesional.*
Somos especialistas en Diatermia-Radiofrecuencia-Tecarterapia. Si quieres asesoramiento en equipos o formación contacta con nosotros.
Esmeralda Banacloy. Fisioterapeuta: 677.47.20.37


