Esmeralda Banacloy Martínez
Fisioterapeuta.
Autora de los libros:
Diatermia Capacitiva y Resistiva. La Excelencia en electroterapia
El arte de la Diatermia/Radiofrecuencia. Creando Belleza y Funcionalidad
Diatermia Musculoesquelética. Conceptos y aplicaciones clínicas
Diatermia Tecarterapia avanzada en patología neuromusculoesquelética
Diatermia Tecarterapia Avanzada en Patologías de Suelo Pélvico. Disfunciones Pelviperineales
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- Comprendiendo el LIPEDEMA
- Etiología multifactorial
- Diagnóstico diferencia
- Abordaje terapéutico
- Diatermia tecarterapia: fundamentos fisiológicos
- Protocolos de NEURODIATERMIA
- Duración y frecuencia
- Enfoque global y sistémico
- Tratamientos complementarios a la diatermia
- Preguntas frecuentes
- Precauciones y contraindicaciones
- Conclusión práctica
- Listas y referencias sobre lipedema
El lipedema es una enfermedad crónica, progresiva y poco reconocida, que afecta a millones de mujeres en el mundo y que, con demasiada frecuencia, es confundida con otras patologías como la obesidad o el linfedema. Esta confusión conduce a retrasos diagnósticos y a la aplicación de tratamientos ineficaces o incluso contraproducentes.
En este contexto, la fisioterapia especializada juega un papel fundamental, y entre las herramientas terapéuticas más eficaces se encuentra la diatermia tecarterapia, una tecnología que permite abordar el lipedema desde una perspectiva profunda, segura y basada en mecanismos fisiológicos de acción.
COMPRENDIENDO EL LIPEDEMA: definición, fisiopatología y manifestaciones clínicas
El lipedema es mucho más que un problema estético. Es un trastorno inflamatorio crónico del tejido adiposo que se manifiesta por una acumulación desproporcionada y dolorosa de grasa subcutánea, que afecta simétricamente a las extremidades inferiores y, en algunos casos, también a los brazos.

Aunque la persona afectada puede mantener un índice de masa corporal dentro de la normalidad, el volumen de sus piernas o brazos es visiblemente mayor que el del resto del cuerpo, lo que provoca una clara desproporción corporal.
El tejido adiposo presenta alteraciones estructurales y funcionales: inflamación crónica de bajo grado, fragilidad capilar, edema intersticial, fibrosis progresiva y una disfunción de la matriz extracelular.

Estas características provocan dolor constante o al mínimo contacto, sensación de pesadez, rigidez y una tendencia exagerada a la aparición de hematomas. El dolor es uno de sus signos más característicos, muchas veces presente incluso en reposo o al tacto leve, y acompañado de una sensibilidad aumentada en la región afectada.
La evolución natural del lipedema tiende al deterioro progresivo si no se interviene adecuadamente.
A diferencia de la obesidad, el lipedema no mejora con dieta ni ejercicio, lo que añade frustración al cuadro clínico y contribuye al deterioro emocional.
En cuanto a su evolución clínica, el lipedema suele clasificarse en distintos grados según el nivel de afectación del tejido y su progresión:

En los primeros estadios, el tejido aún conserva una textura blanda y la piel permanece lisa, aunque ya se percibe un aumento del volumen en la región glútea y los muslos, junto con molestias, sensación de pesadez y aparición de hematomas espontáneos. En esta fase inicial, el abordaje fisioterapéutico precoz, incluyendo la diatermia capacitiva, puede ser muy eficaz para mejorar el drenaje, reducir el dolor y ralentizar la progresión.
Con el tiempo, si no se interviene adecuadamente, el lipedema avanza hacia una segunda fase en la que la piel empieza a mostrar irregularidades visibles, el tejido adiposo se vuelve más firme, aparecen nódulos subcutáneos y se incrementa la sensibilidad al tacto.
Las molestias se intensifican, la movilidad empieza a verse comprometida y se vuelve más necesario combinar técnicas manuales y resistivas para actuar sobre los tejidos más densos y fibrosados.
En los estadios más avanzados, el tejido se vuelve claramente nodular, con pliegues de grasa endurecidos que deforman la silueta y limitan de forma severa la funcionalidad. La piel se torna rugosa, la inflamación crónica se consolida, y muchas pacientes desarrollan alteraciones posturales y dolor persistente. La intervención fisioterapéutica en este punto requiere una estrategia intensiva y combinada, con diatermia resistiva profunda, liberación miofascial y ejercicio terapéutico para preservar la funcionalidad y preparar el tejido para una posible cirugía.
Finalmente, en algunos casos, el lipedema puede evolucionar hacia lo que se conoce como lipolinfedema.
En esta fase, la alteración adiposa se combina con un componente linfático significativo, generando edema con fóvea, endurecimiento de la piel y una afectación sistémica. Aquí, el abordaje debe integrar conocimientos de fisioterapia linfática y tecnologías como la diatermia con especial atención a la modulación térmica y el control del edema activo.
ETIOLOGÍA MULTIFACTORIAL: factores predisponentes, desencadenates y perpetuantes.
- Factores predisponentes (condiciones que aumentan la susceptibilidad):
-Genética: Se ha identificado una fuerte carga hereditaria, el lipedema es frecuente en mujeres con antecedentes familiares.
-Sexo femenino: casi exclusivo, asociado a la acción de estrógenos y progesterona.
-Alteraciones hormonales: sensibilidad aumentada del tejido graso a cambios hormonales.
- Factores desencadenantes (eventos que inician el proceso clínico): Su aparición suele coincidir con momentos de cambios hormonales y se perpetúa cuando no se establece un tratamiento temprano y multidisciplinar.
-Pubertad
-Embarazo
-Uso de anticonceptivos hormonales
-Menopausia
-Cirugías o traumatismos mayores
- Factores perpetuantes (condiciones que agravan o mantienen el proceso):
-Sedentarismo
-Malos hábitos posturales
-Trastornos circulatorios o linfáticos coexistentes
-Obesidad añadida (aunque no causa el lipedema, puede agravarlo)
-Desconocimiento del cuadro clínico
Entender estos factores nos permite identificar no solo cómo tratar, sino también cómo educar al paciente y prevenir su progresión desde una simple acumulación adiposa, hacia fases más complejas con fibrosis, disfunción linfática secundaria y limitación funcional marcada.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL: lipedema y linfedema, dos entidades que no deben confundirse.
Uno de los grandes retos del diagnóstico clínico del lipedema es diferenciarlo adecuadamente del linfedema, con el que puede compartir ciertas manifestaciones, pero que responde a mecanismos fisiopatológicos completamente distintos. Mientras que el lipedema es un trastorno del tejido adiposo de origen hormonal y metabólico, el linfedema es una disfunción del sistema linfático que genera una acumulación de líquido intersticial con edema crónico, generalmente asimétrico y con signo de fóvea positivo.
El lipedema respeta manos y pies, es bilateral y simétrico, y su tejido es blando, pero doloroso.
El linfedema, por el contrario, puede afectar distalmente los dedos, es unilateral en muchos casos, y presenta una piel engrosada y endurecida con el tiempo. La precisión en este diagnóstico diferencial no solo es clave para evitar errores terapéuticos, sino también para trazar un plan de tratamiento efectivo y realista.
Otro elemento diferencial importante es la respuesta al tratamiento: mientras el linfedema mejora con terapias de drenaje linfático y compresión, el lipedema requiere un abordaje más amplio, incluyendo la modificación del tejido graso patológico mediante tecnologías como la diatermia.

ABORDAJE TERAPÉUTICO: Tratamientos conservadores y quirúrgicos
El tratamiento del lipedema debe entenderse como un camino continuo que puede ir desde enfoques conservadores hasta opciones quirúrgicas especializadas. La fisioterapia tiene un papel esencial en ambas etapas, y la diatermia capacitiva y resistiva representa una de las herramientas más versátiles y potentes para mejorar el estado del tejido y la funcionalidad general de la paciente.
En los enfoques conservadores, se busca mejorar la calidad del tejido, estimular el drenaje, aliviar el dolor y preservar o recuperar la movilidad. Esto se consigue con drenaje linfático manual, presoterapia, uso de prendas compresivas, ejercicio terapéutico en descarga y técnicas de terapia manual. La diatermia se introduce como una herramienta que potencia los efectos de todas estas estrategias, ofreciendo una acción profunda y fisiológicamente coherente.
Cuando el tejido adiposo se encuentra muy fibrosado o genera una limitación funcional severa, puede plantearse el tratamiento quirúrgico mediante liposucción específica para lipedema, con técnicas como WAL o tumescente. Aquí también la fisioterapia con diatermia tiene un papel decisivo: tratamiento prequirúrgico, para preparar el tejido y facilitar la intervención, y después, para gestionar el edema posquirúrgico, aliviar el dolor y acelerar la recuperación tisular.
DIATERMIA TECARTERAPIA: fundamentos fisiológicos y aplicación clínica en el lipedema
La diatermia tecarterapia, especialmente en su modalidad capacitiva y resistiva, permite trabajar de forma precisa sobre los diferentes tejidos comprometidos en el lipedema.
La diatermia/radiofrecuencia ofrece una adaptabilidad terapéutica única, permitiendo elegir la frecuencia y modo según la profundidad y características del tejido tratado.
El modo capacitivo actúa sobre tejidos hidratados y ricos en agua, como el tejido adiposo blando y el sistema linfático superficial. Es ideal en fases iniciales o cuando se busca un efecto drenante, analgésico y de activación metabólica suave.
El modo resistivo, en cambio, está indicado en tejidos fibrosos, profundos o densos, como fascias, tejido conjuntivo fibrosado o zonas de restricción de movilidad. Permite abordar los nódulos y las zonas endurecidas con una eficacia notable.
En el contexto del lipedema, la diatermia permite:
-Aumento de la microcirculación arterial, venosa y linfática
-Mejorar la perfusión tisular y el retorno venoso-linfático.
-Disminuir la presión intersticial, del edema y la sensación de pesadez.
-Aliviar el dolor mediante neuromodulación térmica.
-Aumentar la extensibilidad de las fascias y reducir la rigidez del tejido adiposo fibrótico.
-Activación del metabolismo y la regeneración celular, al tiempo que favorece el equilibrio metabólico local.
-Bienestar emocional. Mejora de la imagen corporal y funcional de las extremidades afectadas.
-Mayor adherencia del paciente al tratamiento y su autocuidado.
Este enfoque terapéutico va más allá de un simple alivio sintomático, ya que interviene directamente en los mecanismos fisiopatológicos implicados en el lipedema. La diatermia actúa sobre la estructura alterada del tejido adiposo, favoreciendo una mejor oxigenación y facilitando el drenaje de los líquidos acumulados.
Además, contribuye a restablecer la homeostasis local, lo que se traduce en beneficios sostenidos y significativos en la funcionalidad de las pacientes afectadas. De este modo, no solo se atenúan los síntomas, sino que se promueve una mejora global en el estado de los tejidos, con repercusiones positivas en la calidad de vida y en la capacidad funcional de quienes padecen lipedema.
Protocolo de neurodiatermia para el tratamiento del lipedema
El abordaje fisioterapéutico con diatermia debe ser siempre individualizado, pero existen directrices generales que permiten estructurar un protocolo eficaz.
El objetivo del tratamientos es: mejorar el drenaje, modular el dolor, activar el sistema linfático, reducir la inflamación crónica, tratar las restricciones fasciales y mejorar el bienestar general.
El tratamiento se inicia con una evaluación funcional y sensitiva de la paciente, determinando el grado de afectación del tejido, la presencia de dolor y la movilidad de las fascias. A partir de este análisis, se seleccionan los modos de aplicación más adecuados:
Modo de aplicación:
Capacitivo: contacto dinámico siguiendo líneas de drenaje linfático. Ideal para tejidos hidratados como la dermis, el tejido subcutáneo, el sistema linfático superficial y el tejido adiposo blando. Se utiliza en fases iniciales del lipedema o cuando predomina el edema, la inflamación, la congestión y el dolor difuso.
Resistivo: dirigido a zonas con restricción de la movilidad, tejidos densos o profundos como las fascias, ligamentos y el tejido conjuntivo fibrosado. Indicado en estadios avanzados con zonas endurecidas o en presencia de nódulos.
Manos libres resistivo: permite una cobertura amplia sin presión directa, ideal para drenaje global. Para tratamiento sistémico abdominal.
Miofascial resistivo: se realiza sobre puntos de restricción o dolor con electrodos resistivos, facilitando la extensibilidad fascial y la liberación de adherencias.

Frecuencias:
300–470 kHz: acción profunda, ideal para tejidos densos y zonas fibróticas.
470–700 kHz: rango medio, para estimulación global de tejido graso subcutáneo.
1000–1200 kHz: para tratamientos superficiales, zonas muy sensibles o drenaje final.
Tiempo y número de sesiones:
Duración: de 25 a 30 minutos por extremidad
Frecuencia: 2-3 veces por semana durante el primer mes (fase inicial), seguidas de sesiones de mantenimiento cada 10 a 15 días.
Total: entre 12 y 20 sesiones, con reevaluación cada 4-6 sesiones.
Intensidad térmica:
Debe sentirse cómodamente cálido. La potencia debe ajustarse a la percepción térmica del paciente. El calor debe ser confortable, nunca doloroso, ya que la sensación subjetiva es el mejor indicador de una energía bien tolerada.
Empezar en potencia baja-media (20-40%) e incrementar según tolerancia.
La percepción subjetiva del paciente es el indicador más fiable, no la potencia numérica. No se trata de alcanzar una temperatura arbitraria, sino de provocar una respuesta tisular efectiva basada en la activación celular, la relajación fascial y la mejora del flujo intersticial.
Exploración y diagnóstico
Observación clínica: evalúa distribución simétrica de grasa (típico del lipedema), dolor a la palpación, sensación de pesadez y limitación funcional.
Asimetrías: identifica zonas con mayor reacción (enrojecimiento, adherencia, cambios en el sonido, dolor) mediante barrido con Medkey.
Evaluación funcional y sensitiva: dolor, disestesias, edema, movilidad.
Aplicación de MEDKEY
Electrodo recomendado:
Cabezal Matrix para tejido conjuntivo y fascia.
Alternar con HighPro escáner para diagnóstico y activación simpática.
Modo de tratamiento:
Diagnóstico → Detectar asimetrías.
Biorregulación → Programa Básico (78 Hz) para equilibrio vegetativo.
Si hay dolor significativo: añadir programa Sedación (>120 Hz).
Si hay fatiga o falta de tono: añadir Activación (20-45 Hz).

Adaptación:
Intensidad entre 10-30 (según tolerancia), subiendo progresivamente.
Aplicación en dirección de drenaje linfático: tobillo → rodilla → cadera → abdomen bajo.
Aplicación bilateral.
Duración y frecuencia del tratamiento con NEURODIATERMIA
Sesiones: 2-3 por semana, antes de la diatermia.
Duración total del tratamiento combinado: 30 a 45 minutos.
Número total: Ciclo inicial de 10-12 sesiones con revaluación.
Enfoque global y sistémico
No limitarse a zonas afectadas: incluir drenaje abdominal y ganglios inguinales.
Activar el sistema neurovegetativo para favorecer el drenaje linfático y la homeostasis general.
Complementar con ejercicios de respiración diafragmática para mejorar retorno linfático.
Tratamientos complementarios a la DIATERMIA
Dentro de los tratamientos coadyuvantes a la diatermia en el tratamiento del lipedema podemos encontrar:
Drenaje linfático manual (pos-diatermia): moviliza líquidos activados.

Presoterapia controlada o vendajes multicapas.

Ejercicio terapéutico funcional en descarga: mejora el bombeo muscular y linfático.
Liberación miofascial, si hay tensión fascial, de miembros inferiores. Liberación del diafragma si hay alteración respiratoria.
Educación sobre hábitos posturales y cuidados diarios y abordaje emocional.
La combinación con técnicas manuales, drenaje, ejercicio terapéutico y educación al paciente es esencial para alcanzar resultados sostenibles.
En el caso de pacientes que se preparan para una cirugía, la diatermia puede emplearse en las semanas previas para mejorar la calidad tisular, facilitar la técnica quirúrgica y reducir el riesgo de complicaciones. En el posoperatorio, su aplicación disminuye el edema residual, reduce el dolor y previene adherencias o fibrosis secundaria, acelerando la recuperación funcional.
Preguntas frecuentes
- ¿La diatermia puede reducir el volumen y la sensación de pesadez en las piernas con lipedema?
Sí. La diatermia profunda mejora el microflujo linfático, aumenta la perfusión capilar y reduce la inflamación del tejido adiposo alterado, lo que se traduce en menos pesadez, menor congestión y una disminución progresiva del perímetro en las zonas afectadas.
- ¿La diatermia ayuda a mejorar el dolor característico del lipedema?
Sí. Al modular la inflamación, normalizar el tono simpático local y disminuir la presión tisular interna, la diatermia reduce el dolor espontáneo y a la palpación, mejorando la funcionalidad y la tolerancia al ejercicio.
- ¿Se puede aplicar diatermia tras una liposucción WAL o tumescente en pacientes con lipedema?
Sí, pero con un protocolo progresivo y seguro. se recomienda comenzar con intensidades bajas, modo resistivo-frío o capacitivo de baja carga, enfocando primero el drenaje y la revascularización. Con el paso de los días se incrementa la energía, siempre evitando zonas con fibrosis activa, hematomas importantes o riesgo de infección.
- ¿Cuántas sesiones se suelen necesitar para notar cambios?
Lo habitual es un ciclo de 8–12 sesiones, con frecuencia de 1 o 2 por semana. Muchos pacientes experimentan alivio del dolor y menor tensión tisular desde las primeras 2–3 sesiones, pero los cambios morfológicos requieren continuidad y seguimiento.
- ¿La diatermia sustituye al drenaje linfático o a las prendas de compresión?
No. la diatermia es un potente complemento dentro del tratamiento conservador del lipedema. potencia el drenaje, mejora la capacidad del sistema linfático para movilizar líquidos y facilita la remodelación tisular, pero no reemplaza los pilares clásicos como el ejercicio, la compresión médica y los cuidados nutricionales.
Si te interesa saber más a cerca de los tratamientos estéticos y dematofuncionales con diatermia pincha en el siguiente enlace:
Precauciones y contraindicaciones
Como en toda técnica de transferencia de energía, existen contraindicaciones que deben ser respetadas estrictamente. Es fundamental realizar una evaluación individualizada antes de iniciar el tratamiento.
Presencia de marcapasos o dispositivos electrónicos implantados.
Embarazo.
Tumores activos o antecedentes de patología oncológica sin control.
Trombosis venosa profunda activa.
Infecciones cutáneas o sistémicas.
Se recomienda también precaución en pacientes con neuropatías sensitivas, hipersensibilidad térmica o enfermedades autoinmunes en fase aguda.
Conclusión práctica
La aplicación de la diatermia tecarterapia en el tratamiento del lipedema representa una de las estrategias más eficaces, integradas y fisiológicamente coherentes en el arsenal terapéutico de la fisioterapia. Sus efectos térmicos profundos, combinados con una correcta selección de modo, frecuencia y percepción térmica, permiten actuar no solo sobre los síntomas, sino también sobre las causas estructurales y funcionales de esta patología.
Los beneficios obtenidos incluyen la mejora del dolor, la sensación de pesadez, la movilidad fascial, la imagen corporal y, sobre todo, la calidad de vida de la paciente. La diatermia se está consolidando como una herramienta indispensable en el abordaje integral del lipedema. Creemos que su eficacia se maximiza, especialmente, cuando se combina con otras estrategias terapéuticas y se aplica con una visión centrada en la persona.
Por esta razón, consideramos que la formación continua es un pilar fundamental para lograr los mejores resultados en el menor tiempo posible, garantizando siempre la máxima seguridad y garantías profesionales.
Para quienes deseen profundizar en los fundamentos clínicos y aplicaciones de esta tecnología en contextos complejos, recomiendo la lectura del libro El arte de la diatermia radiofrecuencia. Creando belleza y funcionalidad, disponible en nuestra web:
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Listas referencias sobre lipedema
- Ensayo clínico específico con diatermia en lipedema
NCT05944796. (2023). Diathermy effectiveness in reducing subcutaneous adipose tissue affected by lipedema. ClinicalTrials.gov.
https://clinicaltrials.gov/study/NCT05944796
(Registro de ensayo clínico en España; todavía sin artículo publicado)
- Situación del lipedema en España
Carballeira Braña, A., & Poveda Castillo, J. (2023). The Advanced Care Study: Current status of lipedema in Spain, a descriptive cross-sectional study. International Journal of Environmental Research and Public Health, 20(17), 6647.
https://doi.org/10.3390/ijerph20176647
- Revisión española de clínica, diagnóstico y tratamiento
Redondo Galán, C., García Bascones, M., & Marquina Valero, M. A. (2019). Lipedema: clínica, diagnóstico y tratamiento. Revisión de la literatura. Rehabilitación, 53(2), 104–110.
https://doi.org/10.1016/j.rh.2018.04.007
- Encuesta sobre diagnóstico y tratamiento en España
Vaquero Ramiro, E., Gutiérrez Retortillo, M., Goiri Noguera, D., Morello Ostos, P., & Solera-Martínez, M. (2021). Diagnóstico y tratamiento del lipedema en España. Resultados de encuesta online. Rehabilitación.
https://doi.org/10.1016/j.rh.2020.12.001
- Revisión sistemática clásica
Forner-Cordero, I., Szolnoky, G., Forner-Cordero, A., & Kemény, L. (2012). Lipedema: An overview of its clinical manifestations, diagnosis and treatment of the disproportional fatty deposition syndrome. Clinical Obesity, 2(3–4), 86–95.
https://doi.org/10.1111/j.1758-8111.2012.00045.x
- Revisión “friend and foe”
Sanchez-De la Torre, Y., Wadeea, R., Rosas, V., & Herbst, K. L. (2018). Lipedema: Friend and foe. Hormone and Molecular Biology and Clinical Investigation, 33(1), Article 20170076.
https://doi.org/10.1515/hmbci-2017-0076
- Fisiopatología y opciones terapéuticas
Kruppa, P., Georgiou, I., Biermann, N., Prantl, L., Klein-Weigel, P., & Ghods, M. (2020). Lipedema: Pathogenesis, diagnosis, and treatment options. Deutsches Ärzteblatt International, 117(22–23), 396–403.
https://doi.org/10.3238/arztebl.2020.0396
- Llamada a la acción
Buso, G., Depairon, M., Tomson, D., Raffoul, W., Vettor, R., & Mazzolai, L. (2019). Lipedema: A call to action! Obesity, 27(10), 1567–1576.
https://doi.org/10.1002/oby.22597
- Revisión moderna sobre morfología y fisiopatología
Poojari, A., Dev, K., & Rabiee, A. (2022). Lipedema: Insights into morphology, pathophysiology, and challenges. Biomedicines, 10(12), 3081.
https://doi.org/10.3390/biomedicines10123081







