Esmeralda Banacloy Martínez
Fisioterapeuta.
Autora de los libros:
Diatermia Capacitiva y Resistiva. La Excelencia en electroterapia
El arte de la Diatermia/Radiofrecuencia. Creando Belleza y Funcionalidad
Diatermia Musculoesquelética. Conceptos y aplicaciones clínicas
Diatermia Tecarterapia avanzada en patología neuromusculoesquelética
Diatermia Tecarterapia Avanzada en Patologías de Suelo Pélvico. Disfunciones Pelviperineales
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- Introducción una lesión compleja del hombro
- Fisiopatología del síndrome del manguito rotador
- Principios físicos de la diatermia aplicada al hombro
- Objetivos terapéuticos
- Protocolos de diatermia según fases evolutivas del síndrome
- Ejemplo clínico 1: bursitis subacromial en fase aguda
- Ejemplo clínico 2: tendinopatía crónica con supraespinoso
- Tabla comparativa de protocolos con diatermia
- Diatermia en el síndrome del manguito rotador: estrategias de tratamiento combinado
- Ejemplo clínico 3: trabajador con pinzamiento subacrominal
- Ejemplo clínico 4: deportista con rotura parcial del supraespinoso
- Evidencia clínica sobre diatermia y hombro doloroso
- Beneficios principales de la integración
- Preguntas frecuentes
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La diatermia, también conocida como tecarterapia, potencia la recuperación en el síndrome del manguito rotador, reduciendo dolor y mejorando la función del hombro.
Introducción: una lesión compleja del hombro
El síndrome del manguito rotador es una de las causas más frecuentes de dolor en el hombro, afectando tanto a deportistas como a población general.
El manguito rotador está compuesto por cuatro músculos y sus tendones —supraespinoso, infraespinoso, subescapular y redondo menor— cuya función es estabilizar la cabeza humeral y permitir la movilidad precisa de la articulación glenohumeral.

Cuando estas estructuras se sobrecargan, sufren degeneración o se inflaman, aparece dolor, pérdida de fuerza y limitación funcional.
Se estima que hasta un 20 % de los adultos mayores de 50 años presenta algún grado de afectación, siendo aún más prevalente en trabajadores manuales y en deportes de lanzamiento o repetitivos, como natación, tenis y béisbol.
El abordaje terapéutico exige combinar control del dolor, recuperación de la movilidad, fortalecimiento muscular y reparación tisular.
En este contexto, la diatermia capacitiva y resistiva se ha convertido en una herramienta valiosa para acelerar los procesos de curación, reducir la inflamación y mejorar la función, siempre integrada dentro de un plan de fisioterapia multimodal.
Fisiopatología del síndrome del manguito rotador
El síndrome del manguito rotador no se refiere a una sola entidad, sino a un conjunto de alteraciones que incluyen:
- Tendinopatías del supraespinoso, infraespinoso o subescapular.
- Bursitis subacromial, frecuentemente asociada a sobreuso.
- Desgarros parciales o completos de los tendones.
- Pinzamiento subacromial, donde el tendón y la bursa se comprimen bajo el arco coracoacromial.
Los mecanismos fisiopatológicos incluyen:
Sobrecarga repetitiva en actividades de elevación o rotación.
Degeneración progresiva del tendón, con colágeno desorganizado.
Procesos inflamatorios crónicos de la bursa subacromial.
Desequilibrios musculares y alteraciones de la cinemática escapular.
Clínicamente, los pacientes refieren dolor al elevar el brazo, al dormir sobre el lado afectado y pérdida de fuerza, especialmente en la rotación externa y la abducción.
Principios físicos de la diatermia aplicada al hombro
La diatermia capacitiva y resistiva (TECAR), trabaja en un rango de 300–1200 kHz, permitiendo modular la profundidad del efecto según la estructura diana:
Altas frecuencias (1000–1200 kHz): efecto más superficial, útil en bursitis e inflamación periarticular.
Frecuencias medias (700 kHz): acción en músculos periarticulares (deltoides, trapecio, pectoral menor).
Frecuencias bajas (300–470 kHz): penetración con menor resistencia en tendones del manguito y cápsula glenohumeral.
La modalidad capacitiva actúa sobre tejidos hidratados como músculos y bursas inflamadas, mientras que la resistiva es ideal para huesos, tendones, ligamentos y cápsulas articulares.
De esta forma, el fisioterapeuta puede diseñar un tratamiento específico según la fase y el tejido afectado.
Objetivos terapéuticos de la diatermia en el manguito rotador
Los beneficios clínicos de la diatermia en este síndrome se resumen en:
- Reducir dolor y espasmo muscular en fases agudas.
- Controlar inflamación y edema, especialmente en bursitis.
- Estimular fibroblastos y colágeno, favoreciendo la reparación tendinosa.
- Mejorar la vascularización, facilitando oxigenación y metabolismo local.
- Aumentar rango de movimiento, preparando al paciente para el ejercicio terapéutico.

Protocolos de diatermia según fases evolutivas del síndrome
Fase aguda o inflamatoria
- Características clínicas: dolor intenso, limitación funcional marcada, posible bursitis.
Protocolo con Diatermia:
- Frecuencia: 700 kHz.
- Modalidad: capacitiva en músculos y bursa subacromial.
- Tiempo: 8–10 minutos.
- Intensidad: baja, tratamiento atérmico o con calor leve.
- Objetivo: reducir inflamación y dolor, preparar para movilización suave.

Fase subaguda o proliferativa
- Características clínicas: dolor moderado, movilidad parcialmente limitada, inicio de reparación tisular.
Protocolo con Diatermia:
- Frecuencia: 448 kHz.
- Modalidad: combinación capacitiva en deltoides y resistiva en trigger point, bandas tensas musculares y tendones afectados (supraespinoso, infraespinoso).
- Tiempo: 12–15 minutos.
- Intensidad: moderada, calor confortable.
- Objetivo: favorecer reparación tendinosa y restaurar movilidad.

Fase crónica o de remodelación
- Características clínicas: dolor residual, rigidez articular, tendinosis crónica o cicatriz tendinosa.
Protocolo con Diatermia:
- Frecuencia: 300–470 kHz.
- Modalidad: resistiva profunda en tendones y cápsula glenohumeral.
- Tiempo: 15–20 minutos.
- Intensidad: alta, calor intenso; pero tolerado.
- Objetivo: estimular reorganización de fibras colágenas, mejorar resistencia y funcionalidad. En caso de contractura muscular aplicaremos también la modalidad capacitiva con sensaciones hipertérmicas.

Ejemplo clínico 1: bursitis subacromial en fase aguda
Paciente de 50 años con dolor nocturno en hombro derecho y limitación al elevar el brazo. Diagnóstico: bursitis subacromial.
Tratamiento inicial:
Diatermia capacitiva a 700 kHz, 10 minutos, en bursa subacromial.
Movilización pasiva suave y ejercicios pendulares.
Resultado: disminución del dolor en 3 sesiones y mejora de movilidad funcional.
Ejemplo clínico 2: tendinopatía crónica del supraespinoso
Paciente nadador, 32 años, con dolor crónico en hombro izquierdo. Ecografía: tendinosis del supraespinoso.
Tratamiento avanzado:
Diatermia resistiva a 448 kHz, 15 minutos, sobre supraespinoso.
Ejercicios excéntricos de abducción controlada.
Resultado: tras 8 sesiones, reducción del dolor y mejora en el gesto deportivo.
Tabla comparativa de protocolos con Diatermia
| Fase | Frecuencia (kHz) | Modalidad | Objetivo | Duración |
| Aguda | adaptada | Capacitiva | Reducir dolor e inflamación | 8–10 min |
| Subaguda | adaptada | Cap + Res | Favorecer reparación tendinosa | 12–15 min |
| Crónica | adaptada | Resistiva | Reorganizar fibras, mejorar función | 15–20 min |
Frecuencia adaptada: queremos incidir tanto en relación con la profundidad como a la sensación, podremos observar en alguna ocasión que un pulso de millones de veces por segundo resulta molesto, aunque sea un tejido superficial sobre el que lo aplicamos, mejor entonces tratar con 470 o 700 kHz si ello implica reducir o eliminar esa molestia al paciente.
Diatermia en el síndrome del manguito rotador: estrategias de tratamiento combinado
Integración de la diatermia con terapias manuales
El tratamiento del síndrome del manguito rotador requiere un enfoque multimodal. Aunque la diatermia/tecarterapia proporciona una base sólida para modular el dolor, reducir la inflamación y estimular la reparación tendinosa, los mejores resultados se alcanzan cuando se combina con técnicas manuales específicas.

Masoterapia profunda
La masoterapia aplicada durante o tras la diatermia capacitiva facilita la liberación de tensiones musculares en deltoides, trapecio superior y pectoral menor, músculos que suelen sobrecargarse como compensación del déficit del manguito.
- Protocolo sugerido: capacitiva a 700–1000 kHz durante 8 minutos + amasamiento profundo y fricciones transversales.
- Objetivo: liberar contracturas y mejorar vascularización.
- Presión isquémica y liberación miofascial
Muchos pacientes presentan puntos gatillo en músculos del hombro y cuello.
La aplicación previa de diatermia resistiva disminuye el dolor, haciendo más eficaz y tolerable la presión manual.
- Protocolo sugerido: resistiva a 400–700 kHz durante 5–7 minutos sobre tendón supraespinoso + presión digital sostenida. También se pueden utilizar las Fascia Tools para trabajar en los trigger point.
- Objetivo: desactivar puntos gatillo y reducir dolor referido.

Movilización articular
La diatermia reduce la rigidez capsular, facilitando la movilización pasiva y activa asistida de la articulación glenohumeral.
- Protocolo sugerido: resistiva a 300–500 kHz en cápsula glenohumeral + técnicas de movilización posterior e inferior.
- Objetivo: aumentar rango de movimiento y prevenir adherencias.
- Estiramientos asistidos
El calor endógeno generado por la diatermia mejora la extensibilidad del colágeno, lo que favorece estiramientos más efectivos y menos dolorosos.
- Protocolo sugerido:
Capacitiva a 700–1200 kHz durante 6 minutos + estiramiento asistido del pectoral mayor y dorsal ancho.
Resistivo a 448 kHz con aplicación estática en puntos dolorosos o con restricción de movimiento mientras se realizan los estiramientos.
- Objetivo: corregir desequilibrios musculares que limitan la movilidad del hombro.
- Integración con ejercicio terapéutico
La piedra angular en el tratamiento del manguito rotador sigue siendo el ejercicio terapéutico. La diatermia actúa como un regenerador al mismo tiempo que facilita el movimiento, permitiendo introducir progresivamente los ejercicios con menos dolor y mayor seguridad.
Ejercicios en fase aguda
Pendulares de Codman.
Movilidad activa asistida en flexión y abducción.
Ejercicios de control escapular.
La diatermia capacitiva a 700–1200 kHz se aplica antes de los ejercicios para reducir dolor y espasmo.
Ejercicios en fase subaguda
Ejercicios isotónicos con gomas elásticas para rotadores internos y externos.
Elevaciones en plano escapular con cargas ligeras.
Fortalecimiento progresivo de trapecio medio e inferior.
La diatermia resistiva a 700 kHz se aplica sobre tendones para estimular reparación.
Ejercicios en fase crónica
Excéntricos del supraespinoso e infraespinoso.
Press con banda elástica en plano escapular.
Ejercicios pliométricos con balón medicinal (para deportistas).
La diatermia resistiva profunda a 300–470 kHz se aplica en cápsula y tendones para reorganizar colágeno. Si nuestro equipo de diatermia tiene electrodos manos libres/automáticos podemos aplicarlos al tiempo que el paciente realiza los ejercicios.
Ejemplo clínico 3: trabajador con pinzamiento subacromial
Paciente de 45 años, pintor, presenta dolor al trabajar elevando el brazo por encima de la cabeza. Diagnóstico médico: síndrome de pinzamiento subacromial.
Tratamiento combinado:
- Diatermia capacitiva a 700 kHz, 10 minutos, sobre bursa subacromial.
- Masoterapia profunda en pectoral menor y trapecio superior.
- Movilización articular en glenohumeral posterior.
- Ejercicios de control escapular.
Resultados: tras 6 sesiones, disminución del dolor nocturno y mejora de movilidad funcional para trabajar sin limitaciones.
Ejemplo clínico 4: deportista con rotura parcial del supraespinoso
Jugador de tenis, 28 años, con rotura parcial de tendón supraespinoso diagnosticada por ecografía.
Tratamiento combinado:
- Diatermia resistiva a 448-470 kHz, 15 minutos, sobre supraespinoso.
- Estiramiento asistido de pectoral y dorsal ancho.
- Fortalecimiento excéntrico con goma elástica.
- Progresión a ejercicios de servicio controlado.
Resultados: tras 10 sesiones, reincorporación al entrenamiento sin dolor, con retorno completo a la competición en 6 semanas.
Evidencia científica sobre diatermia y hombro doloroso
Los estudios clínicos recientes indican que:
La diatermia mejora la vascularización tendinosa, favoreciendo la reparación en tendinopatías del supraespinoso.
Asociada a ejercicio terapéutico, se observa una reducción más rápida del dolor y una recuperación funcional superior frente al ejercicio aislado.
Comparada con calor superficial, la diatermia consigue mayor penetración y activación metabólica en tejidos profundos como el tendón.
Aunque se requieren más ensayos específicos, la evidencia apoya su integración en el tratamiento del hombro doloroso y el síndrome del manguito rotador.
Beneficios principales de la integración
- Alivio más rápido del dolor, facilitando la adherencia al tratamiento.
- Mejor tolerancia al ejercicio, permitiendo progresión más temprana.
- Aceleración de la reparación tendinosa, reduciendo tiempos de recuperación.
- Prevención de recidivas, al mejorar la calidad del tejido y la función escapular.
- Reducción de rigidez articular, clave en hombros con cápsula retraída.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿La diatermia cura una rotura completa del tendón?
No. En roturas completas suele ser necesaria la cirugía. La diatermia ayuda en fases preoperatoria y de rehabilitación posoperatoria.
¿Cuántas sesiones suelen ser necesarias?
Entre 8 y 12 sesiones, aunque los casos crónicos pueden requerir más.
¿Es mejor usar calor superficial o diatermia?
La diatermia es superior porque penetra en tejidos profundos como tendones y cápsula, algo que el calor superficial no logra.
¿Se puede aplicar en pacientes mayores con artrosis de hombro?
Sí, es útil para reducir dolor y rigidez, siempre que se respeten contraindicaciones.
¿Es compatible con infiltraciones?
Sí, pero debe aplicarse fuera del periodo inmediato tras la infiltración, según criterio médico.
El síndrome del manguito rotador es una lesión frecuente y multifactorial que requiere un abordaje integral. La diatermia capacitiva y resistiva potencia los resultados del ejercicio terapéutico y las técnicas manuales, logrando:
Menor dolor y mejor movilidad en fases iniciales.
Estimulación de la reparación tendinosa en fases subagudas.
Reorganización del colágeno y mejora funcional en fases crónicas.
Integrar la diatermia con masoterapia, movilización articular, estiramientos y programas de fortalecimiento excéntrico y propioceptivo constituye una estrategia terapéutica altamente efectiva.
Aplicada por fisioterapeutas especializados, esta técnica contribuye a recuperar la función, aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Y para los profesionales que desean dominarla, TherapyGlobalSolutions.com ofrece programas de formación avanzada donde se integran los fundamentos físicos, clínicos y neurofisiológicos de la diatermia y la neurodiatermia.
La clave del éxito terapéutico está en comprender que cada paciente es único: la tecnología es una herramienta, pero la sensibilidad clínica, el conocimiento anatómico y la precisión manual marcan la diferencia.
Aviso: este contenido es informativo y no sustituye la evaluación ni el consejo profesional individualizado.


