La Diatermia, también conocida como radiofrecuencia o Tecarterapia, se caracteriza por incrementar los procesos hemodinámicos, tanto macrocirculatorios como microcirculatorios, favorecer el drenaje venoso y linfático. Estimula la regeneración de los tejidos, reduce el dolor y la inflamación, con mayor celeridad que utilizando otras técnicas convencionales. Posee un potente efecto decontracturante y relajante general, además de incrementar la capacidad de extensibilidad de los tejidos, mejorando la calidad miofascial, siendo capaz de alcanzar tejidos profundos, trabajando con frecuencias bajas y dosis terapéuticas, sin efectos iatrogénicos.
El Terapeuta obtendrá los mejores resultados al combinar su terapia manual con la tecnología avanzada de la diatermia, que acelera de forma natural los procesos de reparación del organismo.
Se considera actualmente una terapia imprescindible en cualquier clínica, además de ser coadyuvante de otros tratamientos, tales como la punción seca, Epi, Epte, ondas de choque, osteopatía, neurodinamia…, etc.
Todo ello, contribuye a acelerar y mejorar el proceso de rehabilitación y recuperación tras la práctica deportiva, utilizándose además como una potente herramienta preventiva tanto de lesiones como de la fatiga crónica.
Para que podamos sacarle el máximo rendimiento a nuestro equipo de Diatermia y que obtengamos los mejores resultados, es imprescindible estar debidamente formados, tanto en aspectos teóricos (principios físicos, efectos fisiológicos, elaboración de protocolos…) como prácticos (aprendiendo múltiples formas de aplicación manual, automática y combinada con masoterapia y cinesiterapia).