Esmeralda Banacloy

Francisco Barrios Marco

Fisioterapeutas.

Autores del Libro Diatermia Capacitiva y Resistiva

DIATERMIA EN HERNIA LUMBAR L5-S1

Las protusiones, hernias y extrusiones más comunes son las lumbares y cervicales.

Tienden a producirse con mayor frecuencia a partir de los 25 – 30 años, ya que con el paso del tiempo los discos comienzan a deshidratarse y se producen lesiones en el anillo fibroso, sobre todo en personas que realizan esfuerzos repetitivos intensos con cargas, personas obesas, sedentarias con una musculatura débil (forzando así ligamentos y discos), conductores profesionales (debido al desgaste articular que ocasiona la vibración sobre las partes móviles de la columna vertebral) y aquellas personas que permanecen muchas horas sentadas.

Como ocurre con casi todas las hernias, las lumbares cursan con un dolor intenso que se incrementa al realizar trabajos que exigen esfuerzo al área lesionada, debido a la compresión del ligamento vertebral posterior y la inervación nociceptiva del disco intervertebral.

Cuando la hernia está lateralizada, el dolor puede irradiar hacia el glúteo, muslo, pierna y pie del lado hacia el que se ha producido la herniación o extrusión. Si por el contrario la hernia está centrada hacia atrás la ciatálgia puede ser bilateral.

Además, el paciente con hernia lumbar puede padecer: lumbago, pérdida de fuerza en la extremidad afectada, parestesias, hormigueo, adormecimiento, pérdida o disminución de la sensibilidad y disminución o abolición de los reflejos tendinosos del miembro afectado. En casos más graves, con afectación de las raíces de la cola de caballo, puede incluso llegar a perderse el control sobre los esfínteres (Síndrome de cauda equina).

Los dolores de tipo radicular son muy intensos y suelen ir acompañados de procesos inflamatorios y de exudado, que aumentarán la presión en las raíces nerviosas afectadas y por consiguiente la sintomatología.

También puede originarse una respuesta autoinmune, el núcleo pulposo que se ha herniado no es reconocido como tejido propio, por lo que el organismo produce una liberación de citocinas y mastocitos, aumentando la histamina, neuropéptidos, anticuerpos IgG…etc.

CASO PRÁCTICO: HERNIA POSTERO LATERAL DERECHA L5/S1 (con mayor afectación de la raíz S1)

Paciente de 46 años que refiere dolor en la nalga derecha de aparición espontanea. A los pocos días se extiende a lo largo de la parte posterior del muslo, gemelos y pie. Comienza tratamiento con reposo, analgésicos orales, antiinflamatorios y relajantes musculares. La sintomatología se agudiza cuando la paciente tose, estornuda o realiza una maniobra de Valsalva. Como el dolor y la contractura no cesan le inyectan 14 dosis de corticoides; pero no presenta mejoría evidente. Al mes y medio aparecen parestesias en planta del pie, 4º y 5ºdedos y pantorrilla, además de falta de estabilidad y alteraciones en la marcha. Mientras se espera a los resultados de la RNM comienza a tomar pregavalina, notando a los pocos días, conforme aumenta la dosis, una ligera mejoría del síntoma dolor.
Se realiza examen mediante cortes sagitales y axiales combinando secuencias que permiten la valoración de imágenes potenciadas en T1 y T2.

Evidenciándose:
o Deshidratación de los dos últimos discos intervertebrales.
o Extrusión parasagital derecha L5-S1.
o Mayor compromiso de la raíz descendente S1 derecha.

OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO CON DIATERMIA

1. Disminuir el síntoma dolor.
2. Disminuir la inflamación.
3. Reabsorción de los exudados.
4. Eliminar la miogelosis de la musculatura lumbar.
5. Relajar la contractura refleja lumbar, para eliminar el círculo vicioso dolor -contractura – más dolor.
6. Evitar una mayor lesión y el tratamiento quirúrgico.

PROTOCOLO DE TRATAMIENTO CON DIATERMIA

Iniciamos tratamiento con diatermia diariamente durante la primera semana, en sesiones de 30min. En la segunda y tercera semana tres sesiones alternas y posteriormente una o dos tratamientos semanales hasta que desaparecen prácticamente los síntomas. Cuando empezó a estabilizarse la mejoría abandonó paulatinamente la pregavalina.

La primera semana buscamos un efecto atérmico (sensación térmica grado 2, para no aumentar el síntoma dolor) y a partir de la segunda semana realizamos un tratamiento térmico.

El 80% de la sesión aplicamos la técnica capacitiva y los últimos minutos la resistiva.

TRATAMIENTO CAPACITIVO

1. Intensidad
En la primera semana trabajamos con intensidades muy bajas. En las siguientes sesiones, vamos subiendo paulatinamente la intensidad con el fin de que el paciente se mantenga durante todo el tratamiento en una sensación térmica grado 3.

2. Colocación de la placa pasiva
Como la paciente (al inicio del tratamiento con diatermia) no puede permanecer tumbada en la camilla, le hacemos el tratamiento en sedestación. Sentada sobre la placa pasiva y colocándola en el lado hacia el que se irradian las molestias. Cuando ya ha comenzado a mejorar y puede permanecer en decúbito prono, le colocamos la placa en el abdomen, realizando de este modo que un tratamiento transversal.

3. Aplicación del electrodo capacitivo
Con el electrodo de mayor diámetro, trabajamos toda la zona lumbar y la nalga derecha. Realizando movimientos circulares, con una ligera presión. Insistimos en las zonas donde haya aparecido un mayor rubor, si le resulta al paciente demasiado intensa la sensación de calor en esta zonas, bajamos un poco la intensidad.

4. Duración del tratamiento capacitivo
El tiempo estimado es aproximadamente 15-20min.

En decúbito prono tras varias sesiones

En sedestación, al inicio del tratamiento

TRATAMIENTO RESISTIVO

1. Intensidad.

Al igual que con el tratamiento capacitivo en la primera semana trabajamos con intensidades muy bajas. En las siguientes sesiones, vamos subiendo paulatinamente la intensidad con el fin de que la paciente se mantenga durante todo el tratamiento en una sensación térmica grado 3.
Es posible que en lugar de calor, experimente una sensación de presión. Si es molesta, bajamos la intensidad hasta que casi no la perciba o sea de forma muy sutil.

2. Colocación de la placa pasiva.

La colocaremos en los mismos lugares que durante el tratamiento capacitivo, en glúteo cuando permanece en sedestación y en abdomen cuando está tumbada en decúbito prono.
También podemos realizar el tratamiento colocando la placa en la planta del pie, para hacer un tratamiento del todo el miembro inferior.

3. Aplicación del electrodo resistivo.

Utilizamos el electrodo de mayor diámetro y lo dejamos fijo en los puntos donde ha aparecido mayor rubor, tras aplicar la técnica capacitiva, y en los trigger points que se especifican a continuación. También se puede aplicar el electrodo realizando desplazamientos muy lentos por la zona a tratar.

Cuando la paciente refiere demasiado calor o sensación de presión, bien podemos bajar la intensidad y mantener el electrodo en el mismo punto o lo cambiamos de ubicación, pasando a la siguiente zona a tratar.

TRIGGER POINTS

Aplicación diatermia en trigger points

4. Duración del tratamiento resistivo

El tiempo estimado será de aproximadamente de 7 a 10 min. En función del número de puntos a tratar.

TERMOGRAFÍA EN TECARTERAPIA

Podemos ver cómo tras finalizar el tratamiento capacitivo, la temperatura permanece aumentada en el territorio tratado.

Al colocar el puntero de la cámara termográfica fuera del foco de tratamiento vemos como la temperatura es significativamente menor.

Es en la zona sobre la que desplazamos el electrodo, donde más va a aumentar la vascularización y los efectos de la diatermia.

No solo conseguimos un efecto terapéutico mientras aplicamos el equipo sino que el efecto sedante y antiinflamatorio permanece unas cuantas horas tras el tratamiento, así como la sensación de tener una mejor movilidad articular y elasticidad del tejido conectivo. La evolución de la mejoría se produce en lo que llamamos “dientes de sierra”, tras el primer tratamiento hay una mejoría de los síntomas y a las horas un ligero empeoramiento, tras la segunda sesión dicha mejoría dura más tiempo y la fase de recaída es más corta y menos intensa, así sucesivamente hasta que se estabiliza la fase asintomática.

En casos como hernias no habrá una total recuperación, ya que el disco herniado no puede volver a regenerarse; pero sí que tendrá el paciente periodos totalmente asintomáticos, susceptibles de empeorar si hace esfuerzos importantes, vuelve al sedentarismo o pasa demasiadas horas sentado. En este caso, si retoma el tratamiento en cuanto se manifiestan los primeros síntomas, bastarán unas pocas sesiones para revertir la situación.

TRATAMIENTOS COADYUVANTES

1. Le enseñamos a la paciente a realizar ejercicios hipopresivos, para conseguir un fortalecimiento de la faja abdominal, minimizando al máximo el desequilibrio entre la musculatura flexora y extensora del tronco.

2. Durante las primeras semanas de tratamiento llevará entre 5 ó 6 horas al día una faja de tracción lumbar, sobre todo en los periodos de tiempo que permanezca en bipedestación o cuando vaya a subir a cualquier medio de transporte. Conforme la mejoría se va instaurando podrá reducir paulatinamente el tiempo a la vez que va ganando tono en la musculatura abdominal.

3. Terapia Scenar (Neuroestimulación Biocontrolada). Utilizaremos los “preset” para tratar el dolor, la mioestimulación con electrodo doble (campanas o guantes) para regular la fisiología muscular en puntos motores y troncos nerviosos, el electrodo coaxial para drenar los nódulos linfáticos congestionados y por último en modo dinámico continuo la proyección nerviosa o bien con los electrodos dobles en modo dinámico proximal y distal.

Somos especialistas en Diatermia-Radiofrecuencia-Tecarterapia. Si quieres asesoramiento o formación contacta con nosotros. Francisco Barrios. Fisioterapeuta: 617.318.154

 

ask-3070333_1920